
Sabemos que uno de los mayores retos para quienes van a coordinar y ejecutar un proyecto es asegurarse de que se lleva a cabo bien y de que la entrega final es coherente con lo que se propuso inicialmente, por eso surgieron las metodologías ágiles.
Alinear todas las etapas y necesidades, así como mantener a todo el mundo centrado en lo que se definió al inicio del proyecto no es tarea fácil y va más allá de la gestión de proyectos.
Por eso, las empresas vienen apostando por las metodologías ágiles, sobre todo teniendo en cuenta que vivimos una época de transformación en el mundo corporativo, cada vez más acelerada. Gran parte de esta rápida transformación se debe a las metodologías ágiles, que han sido un gran facilitador del crecimiento del número de nuevos desarrollos de software y tecnología.
Las metodologías ágiles se han convertido en una opción para muchos equipos de tecnología y empresas, lo que permite tener entregas más ágiles y asertivas.
Pero, ¿qué son las metodologías ágiles? En este artículo entenderemos qué son las metodologías ágiles y todo lo que necesitas saber.
¿Qué son las metodologías ágiles?
En pocas palabras, la metodología ágil es una forma de agilizar las demandas y las entregas durante el desarrollo de un proyecto determinado. Para que esto ocurra de forma eficaz, las entregas deben realizarse de forma fragmentada, a través de equipos autoorganizados que trabajen en pos de un objetivo colectivo.
Al tratarse de equipos multidisciplinares, los objetivos se fijan en cada fase del proceso y en función de cada entrega intermedia hasta la entrega completa del proyecto.
Es importante recordar que el hecho de que el proyecto utilice metodologías ágiles no significa que se vaya a entregar mucho más rápido de lo normal, sino que, al tratarse de entregas parciales y constantes, la sensación del cliente o de quien vaya a recibir el proyecto es que no está parado, sino en constante evolución.
El manifiesto de la metodología ágil
En 2001, un grupo de 17 desarrolladores se reunieron para debatir estos nuevos enfoques de la gestión de proyectos y crearon la denominada manifiesto ágil que formaliza y establece los principios de las metodologías ágiles.
Así se establecieron 12 principios de la metodología ágil para maximizar el trabajo del equipo:
- Dar prioridad a la satisfacción del cliente mediante la entrega continua y rápida de valor;
- Ser receptivo a los cambios de requisitos en cualquier fase del proceso. De hecho, los entornos cambiantes se utilizan en cada fase del proyecto para dar al cliente una ventaja competitiva;
- Realizar entregas frecuentes (del producto o servicio) en el menor tiempo posible;
- Mantener diariamente la colaboración de las partes implicadas a lo largo del proyecto;
- Proporcionar el entorno, las herramientas y el apoyo necesarios a las personas del proyecto, así como creer en ellas para llevar a cabo las actividades;
- Fomentar la comunicación personal, que transmite la información necesaria al equipo de colaboradores, es la forma más eficaz. En este punto, debe prestarse especial atención a las reuniones cara a cara, que se consideran más eficaces para el éxito del proyecto;
- El producto final es la medida definitiva del éxito. En el caso de la tecnología, la principal medida del progreso es el software operativo;
- Los profesionales implicados en el proceso necesitan mantener un ritmo constante, indefinido, porque los flujos ágiles estimulan el desarrollo sostenible. Del mismo modo, el desarrollo sostenible se realiza mediante procesos ágiles, a través de los cuales los interesados son capaces de mantener un ritmo continuo y cíclico;
- Mantener una atención frecuente a la excelencia en el diseño y la técnica eleva o la sencillez es fundamental;
- Los equipos autoorganizados proporcionan los mejores diseñadores y arquitecturas, además de cumplir los requisitos del proyecto;
- A intervalos regulares, el equipo del proyecto reflexiona sobre cómo mejorar su eficiencia y eficacia para optimizar su comportamiento;
- Elimine todos los esfuerzos posibles que no generen valor para el producto.
Además de los 12 principios, se han determinado cuatro fundamentos clave:
- Comunicación: individuos e interacción entre ellos, más que procesos y herramientas;
- Practicidad: software de trabajo en lugar de documentación exhaustiva;
- Alineación de expectativas y colaboración: colaboración con el cliente y los miembros del proyecto en lugar de negociar contratos;
- Adaptabilidad y flexibilidad: responder al cambio en lugar de seguir un plan.
¿Cuáles son las ventajas de trabajar con metodologías ágiles?
Algunas de las ventajas de trabajar con metodologías ágiles frente a enfoques más tradicionales de gestión de proyectos son:
- Mejor alineación entre el equipo y el cliente, así como resolución rápida de posibles problemas;
- Menos riesgo de errores al final de la entrega y mayor calidad en el desarrollo;
- Ahorro de tiempo y gastos innecesarios con entregas más asertivas;
- Agilidad en la entrega y ejecución del proyecto en su conjunto;
- Facilidad para proponer nuevas soluciones o alternativas.
Además, hay otros beneficios indirectos que pueden aportar las metodologías ágiles, como la mejora del clima organizativo y el aumento de la credibilidad que tendrá la empresa frente a la competencia y el mercado en su conjunto.
Hay distintos tipos de metodologías ágiles, así que para saber cuál utilizar con tu equipo, tienes que conocer cada una de ellas y determinar cuál se ajusta mejor al perfil de tu equipo.